Según el artículo
titulado “la hidroeléctrica que amenaza a 5.000 indígenas
bolivianos,” el gobierno de Bolivia dice que el país
es “el corazón
energético de Sudamérica”. Como resultado, se creó un plan construir dos represas
hidroeléctricas en el Parque Nacional Madidi. Además, el
parque está en la selva amazónica de Bolivia, una región que tienen mucha
biodiversidad, pero las represas inundarían el área. Como consecuencia muchos animales y más
que 5.000 pueblos indígenas serán obligados a trasladarse a otras regiones en
Bolivia. Los indígenas se opusieron el Proyecto, pero el gobierno no se fija a
sus preocupaciones.
Dado todos los hechos de este problema pienso que este proyecto es terrible
porque lo dañará el medio ambiente, destruirá los pueblos y los indignas, y no
es necesaria.
Primero, el proyecto es un mal idea porque lo tendrá un efecto
negativo en la industria del ecoturismo. Ecoturismo es una mayor
industria en la selva amazónica en Bolivia. Desde los 1990s, las comunidades de
las personas indígenas en el Parque Nacional Madidi se han aprovechado de los
recursos naturales en una manera sostenible. Las reglas y leyes sobre el medio
ambiente se crearon para que los pueblos lograrán desarrollo sostenible a
largo plazo. Por ejemplo, las actividades de caza y tala han disminuido debido
a que los pueblos se centraron en el crecimiento de ganadería. Además, los
indígenas mejoraban las comunidades ya que ellos creaban los pueblos más
centralizados y las viviendas cerca el uno de otro. Como resultado, ellos
tienen agua corriente y un edificio para la escuela primaria. Las empresas
basadas en las comunidades ejecutan estés proyectos ambientales porque los
pueblos les interesa la preservación de la selva. Ellos quieran preservar la
biodiversidad y los recursos naturales. Dado los esfuerzos de los indígenas
para proteger la selva, la Amazon fue preservado, y ecoturismo crecían en
Bolivia.
Desafortunadamente, debido a que la construcción de Bala-Chepete, los
indígenas se trasladaron a nuevos pueblos, pero el gobierno no tiene un plan
para los indígenas. Además, este cambio costara mucho dinero, ya que el
gobierno de Bolivia y ONGs pagaran para el traslado y la creación de nuevas
comunidades paras los indígenas. A los pueblos le dan mucho miedo que su
cultura se desaparecen después de ellos mezclar con otros grupos.
El segundo punto en contra de las represas es que la propuesta hidroeléctrica
dañará el medio ambiente en la selva de Bolivia. El medio ambiente perderá su
integridad natural con la creación de cosas como lagos formaban
artificialmente. Es terrible que el gobierno y las empresas involucrados en el
proyecto no sean transparente sobre el estudio integral de impacto ambiental.
Es necesario que el público entienda el efecto del proyecto sobre ecosistemas
en la selva. No terrible que las especies en peligro de extinción sean
expulsadas de sus hábitats o desaparezca. Además, es probable que la
construcción de las calles traerá personas en buscadas de madera o recursos
minerales con prácticas de caza, de pesca y otras actividades ilícitas.
Desgraciadamente, las consecuencias de la construcción hidroeléctrica revocarán
los esfuerzos de los indígenas sobre desarrollo sostenible.
La razón final de la propuesta es una idea terrible es que el proyecto no
es necesario o útil para los cuidadnos de Bolivia. Según el artículo, “la
capacidad instalada de Bolivia ya excede el consumo eléctrico interno y no hay
proyecciones que muestren la necesidad de construir obras de envergadura para
el abastecimiento nacional.” Dado este hecho, la construcción de Bala-Chepete no se forma para el beneficio de bolivianos.
Sin embargo, el gobierno de Bolivia necesita una manera que compensar para la
caída en el mejor artículo de exportación, petróleo. Lamentable, los gastos de
producción de energía para Bolivia son más que el precio de energía en el
mercado internacional, por eso dudo que el proyecto sea rentable. Adicionalmente,
la inversión es 23,5% del producto interior bruto de Bolivia. Obviamente, esta inversión
es muy alto por consiguiente el éxito de esta idea arriesgada es imprescindible.
Aunque, si el proyecto no sea rentable, es posible que Bolivia va a tener un
retroceso económico. La exportación de energía es una actividad para una
compañía privada. Una empresa puede perder su inversión en proyectos fallidos con
un pequeño impacto del gobierno o la economía en general.
Obviamente, el gobierno no es una empresa. Por lo tanto, el trabajo del gobierno no es ganar dinero
sin proteger y fomentar el bienestar de los ciudadanos. Es claro que este proyecto
innecesario y dañino monstrua que el gobierno de Bolivia prioriza la ganancia
financiera más que los derechos humanos. En conclusión, me pienso que esto proyecto
es una inmoral perdida de dinero.
1. ¿Qué debe priorizar el gobierno? Las ganancias o la gente?
2. ¿Cuál es el punto más fuerte contra las represas?